El Dragón y la Ardilla

//El Dragón y la Ardilla

El Dragón y la Ardilla

Mi dragón aparecía cada día en mi mundo interior y yo me echaba a temblar nada mas sentirle. No tenía aspecto de dragón y tampoco echaba fuego por su boca. En su lugar me susurraba al oído desde el interior palabras venenosas como: “No puedes; no vales; se van a reír de ti; no eres como los demás; algo falla en ti que te impide ser querido y valorado; serás un Don Nadie…”

Era un susurro casi inaudible pero me alcanzaba y me debilitaba día tras día. Entonces evitaba hacer frente a todas aquellas cosas con las que me sentía inseguro y los problemas crecían a mis espaldas más y más cada día.

Este dragón lograba despertar en mí el miedo, la inseguridad, la vergüenza, los complejos y la desconfianza hacia mí y hacia la vida. Mi respuesta casi siempre era la huida, la evitación, la mentira, el autoengaño y esconderme de todos. Pero había algunas ocasiones, pocas, en las que lograba sobreponerme y situarme frente al dragón cargado de osadía y hacía lo que debía desde la mañana y hasta la noche. Y en aquellos días gloriosos el temible dragón se hacía pequeño y más pequeño hasta casi desaparecer del todo. Pero al día siguiente volvía a la carga sorprendiéndome en medio de una tarea difícil y sus susurros volvían a bloquearme poniéndome más y más nervioso hasta abandonar la tarea distrayéndome para finalmente frustrarme de nuevo perdiendo la escasa autoconfianza que había ganado el día anterior.

Una noche fría de invierno me metí en mi cama y me arropé hasta las orejas cayendo dormido y tuve un sueño que jamás olvidaré. Yo caminaba por un sendero cuando de pronto una ardilla apareció dando saltitos acercándose a mí más y más. Yo sentí curiosidad y me detuve acuclillándome y mirándola con detalle. Se acercó y de un salto se encaramó en mi hombro derecho dándome un gran susto. Cuando me hube repuesto giré despacio mi cabeza hacia ella y ahí estaba sentada sobre mí cómodamente.

– Yo soy la ardilla Optimista y mis amigos me llaman Opti. ¿Tú cómo te llamas?- me preguntó con voz aflautada.

Sin sorprenderme de que una ardilla hablara, respondí -Yo soy Andrés.

– Sé lo de tu dragón Andrés y además puedo ayudarte – dijo Opti muy alegremente.

– ¡De verdad! – Respondí yo alucinado.

– Sí de verdad Andrés. Mira, tu dragón te amenaza con susurros que son palabras y mensajes temibles. Bien pues a las palabras hay que combatirlas con palabras. Veamos; dime qué te dice tu dragón para debilitarte y hacerte tanto daño.

– Pues que no valgo para nada; que algo falla en mí; que no soy como los demás; que soy menos inteligente que los demás; que no logro alcanzar un buen desarrollo profesional o perdurar en mis relaciones sentimentales.

– Comprendo – dijo Opti rascándose la cabeza – Y ahora yo te pregunto Andrés: ¿De dónde nacen todos esos mensajes y por qué siguen vivos? ¿Qué función cumplen?

Estuve un rato pensando en las preguntas de Opti. Eran verdaderamente buenas. Ella esperaba paciente mi respuesta.

– Pues creo que son viejos mensajes que escuché e hice míos cuando era niño. Y siguen vivos porque yo los recuerdo una y otra vez para justificarme y explicar mis circunstancias en especial cuando estas son adversas y me superan.

– ¡Aja! – Exclamó Opti entusiasmada- Bien pues vamos a sustituirlos uno por uno. Empecemos con “No valgo, no puedo, soy diferente y algo pasa conmigo.” ¿No vales para qué?; ¿No puedes qué?; Claro que eres diferente a todos y demos gracias pues de lo contrario todos seríamos clones y esto sería aburridísimo. La magia de esta vida es que todos los seres vivos formamos parte de ella en este mundo donde no hay dos criaturas iguales. Y además los hombres tenéis la gracia de poder elegir vuestro destino y crear vuestro futuro. Y hablando de “crear” vayamos al siguiente de tus mensajes negativos e irracionales:

“Soy menos inteligente que los demás”

– ¿Qué es la inteligencia Andrés? ¿En qué aspectos eres menos inteligente que quién? Y vayamos con el de “Fallo una y otra vez en metas tan importantes como el trabajo y las relaciones sentimentales.”

– ¿Qué es fallar? ¿Por qué consideras que fallas en el trabajo y en tus relaciones sentimentales?

– En mis relaciones sentimentales no logro durar mucho tiempo y en el trabajo no logro alcanzar unos ingresos estables.

– ¡Aja! – Exclamó Opti volviendo al ataque- Muy bien Andrés, ahora estás concretando y así resulta más fácil ayudarte. ¿Qué te ha ayudado en el pasado a ganar estabilidad en tus ingresos? ¿Cuáles son tus puntos fuertes y tus debilidades?

Opti continuó haciéndome preguntas que me ayudaban a pensar, a comprender mejor lo que me pasaba y a buscar pequeños cambios con los que ir haciendo frente a mis problemas y preocupaciones. Me enseñó a pensar en positivo para silenciar aquellas voces, aquellos susurros malignos de mi temible dragón interior, con un razonamiento claro y positivo y acciones consecuentes. Cuando estos susurros reaparecen, he aprendido a actuar en primer lugar escuchando su mensaje en silencio. Una vez escuchado y entendido, lo sustituyo por otros míos más realistas y positivos que me ayudan a calmarme y a actuar. Opti se despidió de mí aquella noche con algunos mensajes que me repito con frecuencia:

– Tú vales como ser humano tanto como el sol y las estrellas de la noche, los árboles del campo y los ríos que descienden desde las montañas para unirse al mar.

– Tú puedes hacer muchas de las cosas que te propongas y desees profundamente realizar. Solo has de confiar en ti y en la vida haciendo camino cada día y no rendirte hasta alcanzar tu meta.

– Nada falla en ti. Tú eres perfecto y maravilloso tal y como eres. Tan perfecto como una flor. Tan maravilloso como el agua clara de los ríos. Eres un ser vivo único y diferente a todos los demás y también formas parte de la Gran Familia Humana y con ella de la Vida y del Universo.

– Tu inteligencia es el don de Todos los seres humanos. Te sirve para amar, para conocer, comprender y crear. Para elegir tu camino y para avanzar y crecer en él. Te sirve para ganar consciencia – conocimiento vivo y presente – del valor de la vida y del próximo paso que debes dar para avanzar, crecer y ser feliz en cada etapa del camino. Te sirve también para elegir bien las metas que te ayudarán a ser feliz y decidir qué sendero has de tomar para alcanzarlas.

– Nadie se reirá de ti ni te avergonzará si tú no lo haces primero y no lo permites.

– Vive cada día estableciendo unas metas claras y realistas y las acciones que te permitirán alcanzarlas. Después, cumple tus propósitos con determinación y fuerza de voluntad para terminar el día satisfecho y orgulloso.

Opti se despidió de mí diciendo – Escucha bien estos mensajes y recuérdalos siempre, pero crea los tuyos propios para silenciar a tu dragón una y otra vez hasta enmudecerle y vivir así cada día plenamente.

Desde aquella noche mágica en la que conocí a Opti algo comenzó a cambiar en mí. Ante los susurros malignos de mi temible dragón interior yo aprendí a responder con mensajes de calma, apoyo, fuerza y cariño. Estos nuevos mensajes positivos me serenaban y me ayudaban cada día a enfrentarme a mis tareas y obligaciones más difíciles ganando así confianza y eficacia en mi trabajo y en mi vida.

2015-04-20T19:16:40+00:00febrero 4th, 2015|Sin categoría|0 Comments

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